¿Olvidado su contraseña? Haga click aquí.

Información

21. abril 2017

¿Cómo podemos reducir el riesgo de infecciones en las salas de operaciones?

Cada vez hay una mayor concientización sobre la prevalencia y los peligros de las infecciones contagiadas en los hospitales. En Estados Unidos se estima que dichas infecciones afectan a 1,7 millones de pacientes y causan 99.000 muertes cada año.

"El quirófano debería ser la sala más limpia de todo el edificio," dice Jyrki Nieminen, Director de I+D en Merivaara. "El paciente debe salir de quirófano mejor que cuando entró".

Los riesgos de infección se pueden reducir con una serie de medidas, como higiene de manos y mediante el uso de guantes, máscaras y ropa adecuadas. Aunque estas son solo una pequeña parte de la solución.

Las partículas transportadas por el aire son un riesgo

"El personal del hospital está muy bien formado en la manipulación de equipos estériles", continúa Nieminen. "Pero lo que menos, se tiene en cuenta que es la fuente de microbios transportados por el aire que podría ser la causa de las infecciones en cirugía. Esta situación es más compleja, y en mi opinión, está menos controlada".

Un sistema de control del clima del quirófano mantiene la sobre-presión constante, garantizando que las partículas no se quedan atrapadas en la sala. Sin embargo, este sistema no funciona cuando se abre una puerta. Por este motivo, Merivaara desarrolló pantallas murales para su sistema de gestión de la sala de operaciones integrado OpenOR. Estas pueden advertir al personal que se encuentra fuera de la presencia de un paciente crítico y de la necesidad de mantener las condiciones de esterilidad.

"La principal fuente de microbios transportados por el aire es el personal", dice Nieminen. "El sistema de ventilación está diseñado para funcionar según la cantidad de personas que haya en la sala. Si el sistema está programado para cuatro personas y entran dos más, no funcionará con efectividad. Estamos trabajando en una solución automatizada para esto".

Lámparas y flujo de aire

Aunque el quirófano esté bien ventilado y bien cerrado, pueden seguir existiendo riesgos. Las lámparas para salas de operaciones estándar producen intensidad de turbulencias, atrayendo partículas hacia el lugar en el que no deberían estar: la zona quirúrgica.

"Pensemos en lo sucia que está siempre la parte trasera de un camión grande", explica Nieminen. "El flujo de aire crea una zona de baja presión, atrayendo la suciedad. Ahora pensemos en la parte de atrás de un coche de carreras brillante. Hay menos suciedad porque se mantiene limpio gracias al flujo de aire. La misma idea básica subyace en nuestra lámpara quirúrgica Q-Flow. Hay un riesgo menor de partículas que salen y entran en la zona quirúrgica.

Merivaara diseñó la lámpara Q-Flow precisamente para reducir la intensidad de las turbulencias. Su forma es la de una rosquilla, con un espacio abierto entre los anillos de luces. Pero Q-Flow hace mucho más que simplemente mejorar el flujo de aire en una sala de operaciones. Se ha diseñado siguiendo una filosofía minimalista, evitando piezas innecesarias que podrían acumular partículas. Incluso los mandos se han diseñado para que el cirujano los pueda utilizar sin ayuda, por lo que no es necesario que entre una enfermera para ajustar la luz.

Tanto Q-Flow como OpenOR forman parte del concepto "Merivaara Fluent", que busca mejorar su uso en las salas de operaciones. Cuando el personal quirúrgico tiene el equipo adecuado, puede centrarse en su trabajo y tener menor riesgo de infecciones.

"Si está interesado en saber más sobre cómo los productos y las soluciones de Merivaara pueden ayudar a reducir los riesgos de infección en los quirófanos, entre en contacto con nosotros", concluye Nieminen.

Consultas:

Jyrki Nieminen, Investigación y desarrollo

Móvil +358 40 849 9755

E-mail: nombre.apellido@merivaara.com

DECLARACIÓN DE PRIVACIDAD Y COOKIES

Este sitio web utiliza cookies. Si continúa, indicará su aceptación de nuestros términos de uso.

Leer más