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Especialistas en ECMO en Karolinska salvan vidas en toda Escandinavia

Cuando se desencadenó la epidemia de gripe porcina en el otoño de 2009, la ECMO pasó a ser un concepto familiar para un público más amplio. Ese otoño, un total de trece pacientes con graves problemas pulmonares fueron trasladados de Suecia y otros países a Estocolmo para recibir cuidados de enfermería en el Hospital Universitario de Karolinska. El tratamiento con ECMO estabilizó sus funciones pulmonares y todos ellos, excepto uno, lograron recuperarse. Los especialistas que trabajan en la unidad de ECMO poseen conocimientos únicos y ahora, finalmente, les han dado más margen para desempeñarse, lo que les permite tener la oportunidad de salvar incluso más vidas que antes.

Cuidados con la máquina pulmonar para uso a largo plazo

ECMO significa oxigenación por membrana extracorpórea, es decir, la sangre se oxigena utilizando un pulmón artificial ubicado fuera del cuerpo. A menudo, se necesita la ECMO cuando la atención con un respirador ya no es suficiente. El respirador ayuda a llenar los pulmones, pero sólo puede hacerlo siempre y cuando los pulmones conserven una elasticidad suficiente. Los pulmones enfermos no son elásticos y, si se llenan de líquido, el respirador ya no puede hacer más. Este es el momento en el que es necesario el tratamiento con ECMO, el cual puede requerir un solo día o varios meses.

A diferencia de la máquina de circulación extracorpórea que se utiliza durante las operaciones, la máquina de ECMO está diseñada para el uso a largo plazo.

Pacientes de todas las edades

En 1987, el primer paciente sueco que recibió tratamiento con ECMO fue internado en el St. Göran’s Children’s Clinic en Estocolmo. El cirujano pediátrico, Björn Frenckner, ahora Jefe de Cirugía de la unidad de ECMO del Hospital Universitario de Karolinska, fue el que inició esta nueva forma de tratamiento. 

“En un principio, sólo tratábamos a niños pequeños. En 1998, nos trasladamos al Astrid Lindgren Children's Hospital, que forma parte de Karolinska, y nos asignaron dos camas en su unidad de cuidados intensivos. Ahora, contamos con una unidad propia en el mismo hospital con un total de seis camas. Cuatro de ellas están reservadas para el tratamiento real y dos son para cuidados posteriores", explica Björn. 

En la actualidad, la ECMO puede salvar a aproximadamente el 75% de niños pequeños con problemas pulmonares congénitos o lesiones causadas por complicaciones durante el nacimiento. Si bien la unidad de ECMO todavía se encuentra en el Astrid Lindgren Children’s Hospital, aproximadamente la mitad de sus pacientes actuales son adultos. Los motivos más frecuentes por los que los pacientes adultos necesitan atención con ECMO incluyen traumatismo, septicemia y neumonía grave, a menudo, como consecuencia de una enfermedad viral o bacteriana.

Colaboración importante dentro del hospital

Los conocimientos especiales que necesita el personal constituyen uno de los motivos por los que la unidad de ECMO se ha separado de la unidad de cuidados intensivos en términos de organización. Por lo general, hay dos enfermeras por paciente y un médico especializado en ECMO (anestesista con capacitación especial) por cada tres pacientes. 
El personal de cuidados intensivos y de cirugía trabajan en estrecha colaboración, y siempre hay un cirujano de ECMO disponible.

Enfoque en personal experimentado

El personal completa una capacitación interna que dura entre seis y ocho semanas e incluye tanto teoría como práctica.

“Además, realizamos "ejercicios de simulación" cada dos meses para practicar distintos tipos de incidentes que pueden surgir durante el tratamiento”, explica Krister Eriksson, una enfermera de ECMO desde 1988 que participó en la primera sesión de capacitación interna en Karolinska.

“Las cánulas se deben cambiar rápidamente, y evitar así el ingreso de aire a la manguera y demás complicaciones. Uno de los mayores riesgos de este tratamiento es, en realidad, que se presenten fallas en la máquina y, por lo tanto, todos deben saber cómo actuar cuando se presentan este tipo de situaciones”. 

“La hemorragia y el infarto cerebrales son otros factores de riesgo que pueden afectar al paciente. Es por esto que se necesita una recuperación lo más rápida posible para evitar esta clase de complicaciones”, añade Björn.

Cómo se lleva a cabo el tratamiento en la práctica

La mayoría de los pacientes reciben tratamiento inicial en cuidados intensivos y se les coloca un respirador. El equipo de cuidados locales controla allí la situación y, si el estado del paciente empeora, reaccionan rápidamente y solicitan la asistencia de la unidad de ECMO.

A menudo, los pacientes se encuentran en otros países (principalmente en el norte de Europa) y se envía una ambulancia aérea desde Bromma con un equipo de atención que comprende al menos tres personas. Este servicio de transporte que ofrece Karolinska es insuperable, el único de su clase en Europa. Si no hay espacio en Karolinska, se comunican con otras unidades de ECMO en el norte de Europa ubicadas en Aarhus, Copenhague, Londres, Newcastle y Leicester.

El paciente se conecta a la máquina de ECMO por medio de una cánula que se inserta en el vaso sanguíneo del cuello o la ingle. En ocasiones, es necesaria una cirugía si el tratamiento no resulta eficaz de forma inmediata. A continuación, la máquina de ECMO bombea sangre a través de la membrana, que imita la función de los pulmones. Es decir, extrae el dióxido de carbono de la sangre y la oxigena antes de volver a bombear la sangre de regreso al paciente. Esto permite a los pulmones descansar y les da tiempo para curarse.

En un principio, el paciente está bajo los efectos de la anestesia, pero se intenta mantenerlo despierto después de unos pocos días. Cuando el tórax comienza a moverse otra vez, se considera que los pulmones han comenzado a recobrar su elasticidad y se puede comenzar la recuperación.

Sistema de lámparas personalizadas que ayuda con la enseñanza

El quirófano se utiliza para realizar el procedimiento en el que el paciente se coloca en la máquina de ECMO. La cámara es una parte importante de este equipo dado que los procedimientos se pueden registrar y utilizar con fines de capacitación.

Se demostró que Merivaara es capaz de suministrar un buen sistema de luces con una cámara y un monitor. Sin embargo, la baja altura del techo presentó un problema, ya que la versión estándar de la lámpara obstaculizaría la vista del cirujano.

“Sin embargo, Merivaara demostró su flexibilidad y creó una lámpara personalizada para nosotros. Sus conocimientos sobre el proyecto hicieron posible que instaláramos nuestro sistema de lámparas a tiempo y ahora contamos con todo un sistema a nuestra disposición que funciona a la perfección”, dice Björn Frenckner con satisfacción.


Desafío

La unidad de ECMO se mudó a instalaciones más amplias en 2011. No obstante, dado que el edificio en sí es antiguo, la baja altura del techo resultó ser un problema en función de los instrumentos colgantes y las luces que debían instalarse en el quirófano.

Solución

Una unidad de iluminación y cámara Merilux X5 Vision especialmente diseñada, fácil de usar incluso con un techo bajo.

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